La soprano Sara Blanch (1989, Darmós, Tarragona), con una trayectoria consolidada y reconocido prestigio internacional, fue galardonada en 2016 con varios premios en el Concurso Tenor Viñas: cuarto premio oficial, premio a la mejor cantante catalana, premio al mejor intérprete de zarzuela, premio del público, premio al mejor intérprete de Mozart y varios premios extraordinarios más.
En el marco de la 63.ª edición del certamen, la soprano ofreció un recital de arias de ópera en el acto inaugural en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona.
La artista llegaba a Barcelona tras una exigente producción en el Festival del Tirol en Erl, donde había interpretado el rol de Lucia en Lucia di Lammermoor.
Minutos antes de salir a escena, el equipo tuvo la oportunidad de conversar con ella en una entrevista breve.
— ¿Cómo te sientes al volver al Concurso después de diez años para realizar el recital en la Inauguración de la 63ª edición del Concurso en el Saló de Cent?
Muy emocionada, con muchas ganas y mucha ilusión. Incluso he tenido que dejar un poco las emociones aparte porque realmente me hace mucha ilusión. El Viñas siempre es estar en casa, y además hacía tiempo que no cantaba en Barcelona, así que es como un doble regreso.
Es un concurso que me dio muchos premios, además del 4º premio, otros reconocimientos que me permitieron debutar en teatros importantes y que fueron un punto de inflexión en mi carrera.
— ¿Cómo ha sido interpretar a Lucia en "Lucia di Lammermoor" en el Festival del Tirol?
Ha sido una experiencia muy intensa porque ha sido una producción que me exigía mucho físicamente. Yo estaba en escena el 90% del tiempo, con un desgaste vocal y corporal muy grande.
Pero también me ha dado mucha satisfacción, ya que es un papel que ya he hecho y que llena mucho. Además, el reto de hacerlo en un festival como el de Erl, con una acústica tan especial, ha sido un aprendizaje enorme.
— ¿Cómo has preparado el programa del recital de la Inauguración del 63º Concurso?
El programa se abre y se cierra justamente con las dos piezas que canté en el concierto final del Viñas. Para mí era importante hacer ese vínculo con aquel momento de hace diez años.
Después, en medio, he puesto un poco de todo lo que he ido haciendo y por donde he ido transitando durante estos diez años: Rossini, Donizetti, Bellini… mostrando la evolución de mi repertorio.
Respecto al premio a la mejor cantante de zarzuela, está “La primorosa”. Después, el Viñas tiene muchos premios especiales que te dan conciertos, como el de Peralada o el de Santa Cristina d’Aro. Fue un impulso muy grande para mí.
— ¿Qué queda de la Sara que se presentó al Concurso hace diez años?
Queda, siempre queda. Queda la esencia. Cuando miro atrás sí veo a aquella Sara mucho más inexperta y veo todo lo que he aprendido, todo lo que he caminado y cómo he crecido tanto vocal como profesionalmente. Pero las ganas, la ilusión y la pasión por cantar son exactamente las mismas que hace diez años.
— ¿Cómo viviste el Concurso? ¿Qué recuerdas de aquella experiencia?
Recuerdo que en aquel momento estaba haciendo una producción en Sarrià. Me inscribí en el concurso, pero fui pasando etapas sin pensar demasiado en el resultado final.
Fui decidiendo sobre la marcha porque el año anterior me había presentado y no llegué a la final. Entonces me dije: «Este año voy a disfrutar y a hacer lo mejor que pueda».
Cuando llegué a la final, llamé a casa y se lo dije; no se lo acababan de creer. Fue muy emotivo. También recuerdo el concierto de la final en el Liceu, con todo ese público… fue una experiencia inolvidable.
El Concurso Viñas es mi concurso. He hecho otros concursos, algunos menores que he ganado, otros similares en los que he quedado finalista, pero el Viñas tiene una magia especial.
— ¿Cuál es la habilidad más importante que debe tener un cantante?
Lo más importante es trabajarse a uno mismo. Yo siempre intento ser mejor, no solo en el canto sino en todo lo que rodea mi profesión: idiomas, interpretación, preparación física, salud mental…
Todo aquello que pueda beneficiarte para que el canto salga mejor: intentar perfeccionar siempre la técnica, estar sólida musicalmente y ser muy disciplinada. Esta carrera es una carrera de fondo y requiere mucha constancia.