Entrevista a la ganadora del Primer Premio Tenor Viñas 2015: la soprano Olga Kulchynska
INTRODUCCIÓN
— ¿Cómo está? ¿Cómo se siente? ¿En qué está trabajando actualmente?
Todo bien, muchas gracias. Me encuentro bien y ahora estoy trabajando en la Royal Opera House de Londres, donde estoy haciendo La Bohème. Ya hicimos cinco funciones en diciembre y tenemos cinco más en enero.
— ¿Cómo comenzó su pasión por la música? ¿Cuándo supo que quería ser cantante de ópera?
Mis padres son músicos clásicos, mi madre es violonchelista, mi padre es pianista. Crecí en un entorno muy musical, en una ciudad de provincia muy pequeña de Ucrania, donde básicamente solo teníamos orquesta de cámara, nada de orquesta sinfónica, pero escuché muchas grabaciones durante mi infancia. Así que sí, la música ha estado conmigo siempre, en realidad no sé lo que es la vida sin música clásica.
Supe que sería músico, probablemente, a los cinco años. Músico, sin importar qué tipo, pero empecé a pensar en ser cantante de ópera probablemente cuando tenía 13 años.
— ¿Cómo ha sido (o está siendo) su carrera y trayectoria musical? ¿Considera que ha sido difícil o como cualquier otra profesión?
Estudié en el conservatorio de Kiev y después entré al programa Yankatys del Teatro Bolshói de Moscú. Mi carrera comenzó allí, el Bolshói fue mi primer gran escenario, y básicamente toda mi experiencia empezó allí.
Para mí, es difícil responder a esta pregunta porque creo que esta profesión tiene un camino difícil, como todas las demás profesiones. Probablemente requiere un poco más de autodisciplina, trabajo físico y mental. No se trata solo de trabajar la voz, se tiene que trabajar en todas las áreas de tu vida; no puedes desarrollar solo la voz, tienes que trabajar la parte intelectual, desarrollar habilidades de actuación y estar en forma, manteniendo un físico adecuado que te permita moverte en el escenario. Es una profesión muy compleja.
CONCURSO TENOR VIÑAS
— ¿Cómo decidió participar en el Concurso Tenor Viñas? ¿Dónde trabajaba o actuaba antes de presentarse?
Recuerdo que era mi segundo año en el Teatro Bolshói. Yo estaba en el Ensemble y tenía 24 años, así que era una cantante bastante joven. Recuerdo que siempre había tenido curiosidad por participar en el Concurso. Así que me presenté y decidí probar, ¿por qué no?
Recuerdo que canté repertorio que estaba trabajando en el teatro, creo que estaba preparando Susanna en el Bolshói y, mientras trabajaba el rol, me estaba preparando para el Tenor Viñas. Lo trabajaba con mis profesores del programa de Jóvenes Artistas; aunque yo formaba parte del Ensemble, podía tener clases con ellos y prepararme. Así que, además de mi trabajo en el teatro, me estaba preparando para presentarme al Concurso.
— ¿Cómo fue su participación?
Recuerdo que el Concurso fue fantástico. Era mi primera vez en Barcelona. No conocía a casi nadie que participara, pero durante el Concurso conocí a grandes cantantes con los que todavía mantengo contacto. Una de las chicas que conocí vive aquí en Inglaterra y también muchos otros cantantes que actualmente están actuando en escenarios internacionales, los conocí allí. Es fantástico. Los concursos son una oportunidad para conocer gente nueva e intercambiar experiencias. Estoy muy contenta de haber ido.
— ¿Cuál es el recuerdo más emotivo que guarda de su paso por el Concurso?
El recuerdo más emotivo quizá es el día de la Final. Cuando los jueces empezaron a anunciar los ganadores, había muchos premios distintos como el cuarto premio, quinto premio, etc. Cuando comenzaron a hablar de todos esos premios, yo estaba sentada allí y no sabía qué esperar. Realmente no me esperaba nada, simplemente ya estaba contenta de haber llegado a la Final. Mi objetivo al participar en concursos era la experiencia que obtenía, no esperaba ganar nada ni obtener un premio. Fue una gran experiencia, una oportunidad para mostrar lo que puedo hacer, así que ya estaba feliz solo con haber llegado a la final.
Cuando anunciaron el segundo premio pensé: “de acuerdo, probablemente no recibas nada”, y luego me anunciaron como ganadora del primer premio. Fue un shock porque realmente no me lo esperaba, había cantantes muy buenos. Lo aprecié muchísimo. Estaba muy contenta de que a la gente le gustara mi manera de cantar.
— DESPUÉS DEL CONCURSO
— ¿Qué supuso el Concurso Tenor Viñas para su carrera? ¿Cree que le ha abierto nuevas puertas y se le han presentado oportunidades únicas de trabajar con directores importantes o de participar en óperas importantes?
Este concurso influyó realmente mucho en mi carrera, porque después de ganar recuerdo que el Gran Teatre del Liceu me ofreció una Musetta en 2016, y fue mi debut en el Liceu. Incluso antes de debutar allí, gracias a que gané este primer premio, pude debutar en la Ópera de Zúrich, donde me contrataron de forma imprevista: conseguí ese contrato un mes antes de que comenzaran los ensayos. Era una nueva producción de Christoph Loy en la que se representaba I Capuleti e i Montecchi con Joyce DiDonato, y fue gracias al concurso porque nadie sabía de mí antes de haberlo ganado. Estuve muy agradecida a la Ópera de Zúrich por invitarme tan rápido y confiar en mí. Así que realmente tuvo una gran influencia en mi carrera, porque después de Zúrich recibí ofertas de muchos otros teatros de ópera en Europa.
— ¿Qué consejos daría a los participantes de la próxima edición, y qué le hubiese gustado saber a usted mientras participaba?
El consejo es siempre el mismo: ser valiente. Hay que intentar arriesgar.Sé que es muy duro, sobre todo para los cantantes jóvenes, pero lo más importante es ser uno mismo, mostrar realmente quién eres, cuál es tu talento, cómo te gusta cantar, cómo te gusta la música. Se trata más de ti. Cuando los cantantes jóvenes suben al escenario, creo que todos, como público, queremos ver algo personal, algo realmente diferente de los demás. Por tanto, se trata de saber quién eres y qué quieres decir y transmitir a través de la música que interpretas. Y lo demás es ser valiente.
No compararse con los demás y cantar. Poner la música en primer lugar siempre fue de gran ayuda para mí. Así es como gestionaba la ansiedad antes de subir al escenario. Todos nos preocupamos, algunos más que otros, pero todos sentimos esa inquietud antes de salir al escenario. ¿Cómo podía controlar eso? Solo escuchando la música y pensando en ella. Eso es todo. Ayuda muchísimo.
Sobre mí… bueno, no lo sé, creo que los recuerdos que tengo del Concurso son muy bonitos. Recuerdo que no estaba demasiado preocupada porque, de nuevo, no esperaba ganar. Fui porque quería participar en el Concurso, quería escuchar a otros cantantes y fue una gran oportunidad para cantar delante de personas que gestionan teatros de ópera de todo el mundo. Así que realmente no esperaba ganarlo, igual que en otros concursos en los que participé. En primer lugar, fui por la experiencia, así que no puedo decir que me daría algún consejo en 2015. Creo que lo estaba haciendo bien, al menos en ese momento.
FINAL
— ¿Cómo cree que ha cambiado el mundo de la música desde que usted empezó en él?
Para ser honesta, no siento una gran diferencia en el desarrollo del mundo de la ópera desde 2015 hasta ahora. Llevo en este negocio solo 10 años, no es tanto. Hay personas que llevan 30 o 40 años en esta profesión. Probablemente para ellos es mucho más evidente lo que tenían antes y lo que tenemos ahora. Seguramente lo que más influyó en el mundo de la ópera fue la pandemia: los teatros cambiaron un poco, su estrategia respecto al presupuesto, a la planificación, etc. Pero en general, no noto una diferencia tan grande entre 2015 y ahora.
— ¿Qué siente cuando canta?
Depende del repertorio que cante, intento sentir lo que siente el personaje. Intento ponerme en sus condiciones y estado de ánimo, así que siempre es diferente.
Para mí, la música está siempre en primer lugar. Eso es lo que intento hacer, todavía estoy aprendiendo a hacerlo. No mostrarme a través de la música, sino mostrar la música a través de mí misma. Creo que eso es: la música y el personaje a través de mi instrumento, a través de mi cuerpo. Eso es lo más importante para mí. Soy una gran fan de la música clásica, así que siempre intento centrarme en eso. Es todo.